(Nota publicada en elfaradio.com)
Este sábado, 1 de marzo, la ciudad de Santander fue escenario de una manifestación en apoyo al pueblo palestino, sumándose así a una movilización global que se desarrollará en diversas ciudades del mundo. La protesta ha sido convocada por Interpueblos, que denuncia la continuidad de la ocupación y la represión en Palestina, así como la impunidad con la que actúa el gobierno de Israel con la complicidad de potencias internacionales.
«Palestina no se vende, Palestina se defiende»
Bajo el lema «Palestina no se vende, Palestina se defiende», la movilización busca visibilizar la situación crítica que atraviesa la población palestina. El comunicado de Interpueblos destaca que, aunque recientemente hubo una tregua entre Israel y Hamás, la paz sigue siendo una realidad lejana tras «80 años de colonialismo, limpieza étnica y crímenes de guerra».
En el texto, la organización denuncia la destrucción masiva en la Franja de Gaza, donde el 60% de los edificios han sido arrasados tras quince meses de ofensiva militar israelí. Además, advierte de la crisis humanitaria generada por el bloqueo impuesto por Israel, que impide la llegada de artículos esenciales para la reconstrucción y la subsistencia. En este contexto, se están propagando enfermedades infecciosas y la esperanza de vida se ha reducido a la mitad en el último año.
Condena a la comunidad internacional
El comunicado también carga contra la colaboración de Estados Unidos y la connivencia de la Unión Europea, señalando que su apoyo permite que Israel continúe sus acciones sin consecuencias. En esta línea, se critica el reciente planteamiento del expresidente Donald Trump, quien ha propuesto que EE.UU. tome el control de Gaza y fuerce la deportación de dos millones de palestinos hacia Egipto y Jordania, para convertir el enclave en un resort exclusivo para israelíes y estadounidenses.
Por otro lado, en Cisjordania, la violencia de colonos y militares israelíes contra la población palestina sigue en aumento, con cifras crecientes de personas asesinadas, heridas, detenidas y torturadas, así como con el robo continuo de tierras y bienes.
Exigencias al Gobierno español
Desde Interpueblos se reclama al Gobierno de España que pase de la retórica a la acción y adopte medidas contundentes, entre ellas:
- Fin del comercio de armas y tecnología militar con Israel, incluyendo la venta, compra y tránsito de armamento.
- Apoyo activo a la demanda de Sudáfrica en el Tribunal Internacional de Justicia, que acusa a Israel de genocidio, y respaldo a los esfuerzos de la Corte Penal Internacional para juzgar a líderes israelíes por crímenes de guerra.
- Ruptura de relaciones diplomáticas, económicas, deportivas y culturales con Israel.
- Colaboración con organismos de la ONU para la reconstrucción de Gaza.
- Cese de la persecución y criminalización de la solidaridad con Palestina.
Una movilización con apoyo internacional
La manifestación de Santander se enmarca en una jornada de protesta global que busca amplificar el reclamo de justicia para el pueblo palestino. Organizaciones de derechos humanos y colectivos solidarios de distintos países han convocado concentraciones en las principales ciudades del mundo, denunciando la falta de acciones efectivas para detener la violencia y garantizar la protección de la población civil.
Desde Interpueblos recuerdan que «la lucha palestina es la lucha de quienes no aceptan el colonialismo y defienden el derecho de los pueblos a vivir en paz».
COMUNICADO DEL COMITÉ DE SOLIDARIDAD CON LOS PUEBLOS – INTERPUEBLOS
¡PALESTINA NO SE VENDE!
Hace apenas unas semanas que comenzó la tregua entre Israel y Hamas para poner fin a los ataques armados en Gaza y no con ello ha llegado la paz a Palestina. Sería ingenuo pensar que después de 80 años de colonialismo sionista, con sus crímenes de guerra, limpieza étnica, sistema de apartheid y un genocidio impune que continua en curso, bastaría tan poco tiempo para devolver la paz a ese pueblo.
El retorno a sus hogares de las personas refugiadas en el sur de la Franja de Gaza está sirviendo para poner más aun de manifiesto la intención criminal del gobierno israelí y sus militares. Ante las evidencias, quien no lo quiso reconocer antes lo debe hacer ahora y aceptar el carácter genocida de los bombardeos y el asedio, que ha sido posible por la colaboración estadounidense y la connivencia europea.
Quince meses de asalto militar israelí no han servido para alcanzar sus objetivos declarados, pero han destruido el 60% de los edificios. También se han dañado la mayoría de las infraestructuras de agua y saneamiento, las carreteras, el escaso tejido productivo y los campos de labor. A lo que se suma que Israel sigue impidiendo que lleguen los artículos críticos necesarios para la subsistencia y reconstrucción. Esto trae consigo la proliferación de enfermedades infecciosas que complican más aun el panorama sanitario. Todo para hacer allí la vida imposible, en un lugar en el que la esperanza de vida se redujo a la mitad en el último año. Algo horrible, el que la vida allí no valga lo mismo que en otras partes, que por primera vez en la historia de la humanidad está ocurriendo mientras todo el mundo lo conoce y no le pone freno.
La determinación del pueblo palestino retornando a lo que queda de sus hogares ha frenado la intención sionista de apropiarse de la Franja de Gaza. Y como era de esperar, Trump no ha tardado en salir en ayuda de Israel haciendo también público sus criminales planes. Este plantea que Estados Unidos debería tomar el control de la Franja de Gaza, forzarse la deportación de los dos millones de personas que viven allí hacia Egipto y Jordania y construir un resort para el disfrute de sionistas y ricos americanos. Ahora no solo el gobierno de Israel hace gala de sus crímenes de guerra, sino que el estadounidense presume de los propios y la Unión Europea calla, lo que supone un empeoramiento de la situación respecto a tiempo atrás: antes no se aplicaba el Derecho Internacional y ahora los guardianes del orden directamente alardean de incumplirlo.
Mientras tanto, en Cisjordania aumenta aún más la violencia del ejército y los colonos israelís contra la población palestina. Las cifras de personas muertas, heridas, presas y torturadas ascienden sin cesar, así como los bienes destruidos y las tierras robadas, pues la impunidad es total. Ser el protegido de EEUU y el socio preferente de la Unión Europea tiene esas ventajas.
Palestina no se vende. Palestina se lleva defendiendo desde siempre en Gaza, Cisjordania y la diáspora, contado ahora con más apoyo que nunca, porque su causa es justa y su opresor un criminal. La lucha palestina es nuestra lucha, la de quienes no aceptamos el colonialismo y defendemos el derecho de los pueblos a vivir en paz.
De nuevo, pedimos al Gobierno español que abandone la retórica y actúe con determinación, de modo que:
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Ponga fin al comercio de armas y de tecnología militar y de seguridad con Israel, incluida tanto la venta, como la compra y el tránsito.
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Exija responsabilidades a Israel por sus crímenes y apoye, al mismo nivel que Sudáfrica, la demanda presentada en el Tribunal Internacional de Justicia contra Israel por genocidio y que se sume a los esfuerzos de la Corte Penal Internacional para juzgar a líderes israelíes por crímenes de guerra y de lesa humanidad.
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Rompa relaciones diplomáticas, institucionales, económicas, deportivas y culturales con Israel.
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Colabore estrechamente con los organismos de Naciones Unidas para la reconstrucción de Gaza.
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Ponga fin a la persecución y criminalización de la solidaridad con Palestina.
PALESTINA NO SE VENDE, PALESTINA SE DEFIENDE







